Nicalagua y el Canal. A favol y en contla.

 

Hace varios años, cuando vivía en Managua se escuchaba muy a menudo: Hay que aprender a hablar “Mandarín”  (o sea: chino) porque China es un país que va creciendo y va a ser una potencia más grande que la norteamericana. Ahora que los chinos están a la vuelta de Rivas, ¡Ah, esos chinos imperialistas! ¡Daniel vende patria!

Las Zonas Francas que llegaron con los Liberales (UNO, PLC, etc.) ¿no son chinas? Bueno, coreanas, japonesas, taiwanesas… Es casi lo mismo. Por muchos años han estado empleando (por no decir esclavizando) al pueblo, con beneficios para los dueños pero pocos beneficios para sus trabajadores, sobre todos los obreros.

Los que defienden la soberanía nicaragüense, seguramente no tiene cuentas en dólares, no usan Facebook, Twitter, no le van al Madrid y al Barcelona, no usan ropas Americanas (USA-das), no speak English, no tienen porcelana china, ni vidrios italianos, ni persianas francesas, ni casa estilo canadiense, ni compran nada en el extranjero. Seguramente se visten de huipil, de nagua y usan fustán. Solo beben pinolillo, comen gallopinto y de vez en cuando nacatamal. No beben Coke, ni Pepsi-Co. Compran todo en el Oriental… bueno creo que este es otro tema.

Volviendo a la soberanía: No estamos acaso en la época del “libre comercio”. Ese es el tema: Comercio. El país socialista de Nicaragua está haciendo tratos (cuasi-neo-liberales) con chinos (y no sé que tan comunistas sean los “chinos de Nicaragua”). ¿Y los Pellas? Creo que son los que más esperan el Canal. Creo que el problema no es de soberanía. Se trata de comercio entre países. Para soberanía primero debemos amar nuestra patria y su gente, consumir lo propio, ser originales. Pero no creo que la protesta por la soberanía sea integral, a mi juicio parcializado y mediocre, creo que tiene muchos vicios.

El lago: ese sí es un gravísimo problema. Dada la ausencia de un “informe de impacto ambiental”, por lo menos que se haya dado a conocer a los nicaragüenses,  las especulaciones y riesgos al respecto son fuertes. Personalmente preferiría que no se hiciera el Canal nicaragüense, porque el Gran Lago es una gran reserva de agua dulce (por cierto que Enrique Bolaños lo ofreció para vender agua a Centroamérica, cuando no llegaba el agua a mi barrio). Sería lamentable la destrucción del lago, sea  por contaminación, por pérdida de agua hacia el mar, el peligro de la flora y fauna acuática (y los famosos tiburones de agua dulce). Qué decir de un derrame de petróleo o de químicos y demás cosas que llegasen a transitar por el Lago.

Las protestas: Creo que si no sólo fueran de la “oposición” “antisandinista” pues tendría más valor. En realidad es complicado hacer un balance cuando los que protestan seguramente están en contra de todo lo que hace el gobierno. Yo entiendo que el daño ambiental es un grave peligro, y no estoy de acuerdo que los campesinos queden sin tierras (tierras que posiblemente las obtuvieron por los sandinistas. Pero ese es otro tema.) Considero que las protestas no están bien enfocadas, es decir, hay algo que le está faltando, y no me refiero a violencia.

La cuestión se complica cuando la gente sale a las calles, y la policía sale a las calles. Se enfrentan, hay arrestos, muertes, siguen las protestas, y después de muchos muertos y heridos ya nadie sabe por qué comenzó todo. ¿Una protesta pacífica? Quizá no sería protesta, pues un objetivo es hacerse sentir.

Por lo que veo la polarización se hará más y más fuerte. No sé hasta qué punto los ecologistas y defensores de la soberanía nacional vean algo bueno (algo que sea mínimo) de lo que hace el gobierno. No sé hasta qué punto el gobierno sea capaz de ejecutar el proyecto sabiendo que mucha gente está en contra.

Si las elecciones (constitucionales o no) dicen verdad, los sandinistas son mayoría, por lo menos los que votaron. De esos, la mayoría está en el Pacífico de Nicaragua. Si la teoría que tengo de que ecologistas-protestantes son opositores, significaría que la mayoría sandinista aprueba el Canal.

Para nivelar la cuestión, creo que los opositores deben decir con objetividad (y humildad) en qué sí y en qué no el Gobierno va haciendo las cosas bien. Oponerse al Canal no debe ser sinónimo de oponerse a Ortega y Familia. Por otro lado debe exigirse los estudios de impacto ambiental, y hacerlos independientemente  y darlos a conocer. Hacer que esos posibles daños ambientales sean conocidos y entendidos por todos. Que sepan valorar riesgos y beneficios. Que la gente forme su propio criterio y no se dejen manipular ni por el gobierno ni por los medios de comunicación opositores. Deben ser más inteligentes y saber llegar con honestidad a la gente. Creo que en las calles y gritando van a lograr muy poco.

Yo espero que pronto se llegue a consenso. Preferiría que el Canal no se hiciera. Me interesa que Nicaragua crezca económicamente, pero que conserve sus recursos naturales. No quiero ver correr la sangre de compatriotas.

Salve a ti, Nicaragua, en tu suelo 
ya no ruge la voz del cañón.
Ni se tiñe con sangre de hermanos 
tu glorioso pendón bicolor.

Brille hermosa la paz en tu cielo 
nada empañe tu gloria inmortal, 
Que el trabajo es tu digno laurel
y el honor es tu enseña triunfal.

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Una respuesta a Nicalagua y el Canal. A favol y en contla.

  1. FWong dijo:

    Totalmente de acuerdo, excelente reflexión!!!! como dice el Buki “¿a dónde vamos a parar con esta hiriente y absurda actitud?, démosle paso a la humildad…”

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