Importancia de la bioética en el mundo actual (II parte)

Pobreza, vulnerabilidad y calidad de vida en América Latina. Retos para la Bioética[i].

Recensión.

El autor del artículo citado es Francisco Javier León Correa. Este trabajo se ha realizado para un curso de Bioética.

El documento trata de dar algunos conceptos claves sobre la pobreza y la vulnerabilidad. La pobreza ha de ser entendida como negación, tanto de las capacidades básicas, como de las oportunidades y perspectivas de desarrollo humano. El tema de la vulnerabilidad surge como imperativo al constatar que es un hecho que un grupo considerable de la población mundial, no solo es pobre, sino que es vulnerable, es decir, dependiente de otros. Se explican además dos niveles de dependencia: uno es el que dice que nuestra libertad no es absoluta, todos enfermamos y finalmente morimos. El otro nivel es la vulnerabilidad de no tener cubiertas las necesidades básicas, por la pobreza o falta de salud. El trabajo de la bioética ha de procurar una “mejor calidad de vida”, que en último término se traduce en una “mejor calidad de muerte”.

Existen grupos de personas o grupos sociales que son especialmente vulnerables, a éstos hay que atender, procurando que tengan mejor salud, más medios económicos, culturales y educativos. El problema radica en que la población crece con individuos vulnerados en su vitalidad, y no solo son existencialmente vulnerables.

Para aclarar estas ideas se pasa revista por datos estadísticos sobre la pobreza y dependencia. Se pasará a un momento teórico para ver cómo se trata la pobreza y la vulnerabilidad desde el punto de vista filosófico. Por último se sacarán las consecuencias o repercusiones de estos datos para la bioética latinoamericana, sobre todo en lo referente a la pobreza, vulnerabilidad y calidad de vida. No está de más recordar que urge superar situaciones de injusticia social para paliar un poco el gran problema de la pobreza.

Datos éticamente relevantes: América Latina es una región desigual. Se mantienen diferencias raciales y étnicas. A nivel mundial América Latina presenta mejorías, pero a nivel local, la desigualdad ha seguido creciendo. La mayoría de los países centroamericanos contaban, a la fecha del estudio, con ingresos per cápita inferiores a los U$5000 con un gasto social de U$200.

Discapacidad: de los 85 millones de personas discapacitadas en AL sólo el 2% tiene los medios que respondan a sus necesidades. Las causas principales de la discapacidad son las sanitarias, además de las infecciosas y parasitarias, desnutrición, etc.

Trastornos mentales en América Latina: son considerables los índices de prevalencia de trastornos mentales en la población. Los más frecuentes son: Psicosis no afectivas, depresión mayor, abuso o dependencia del alcohol. Muy pocas de estas personas cuentan con atención especializada, ni siguiera general.

Los determinantes sociales de la salud: las relaciones entre desigualdad en salud y desigualdad social son directamente proporcionales. Pero este dato poco se ha estudiado. La salud pública es un grave problema que debe incluirse en los análisis bioéticos.

Calidad de Vida: La calidad de vida está relacionada con la pobreza, la discapacidad y la enfermedad. Más años de vida no siempre significaron mejor calidad de vida. Este tema debe estar presente en la práctica clínica diaria. La bioética tratará este tema en lo referente “hasta el final de la vida.

Pobreza desde la filosofía política: pobreza no se limita al “carecer de bienes”, sino también, a carecer de autoestima y los “mínimos de bienestar”. Aquí entre el tema de la justicia como principio. El problema obvio es: pocos recursos y demandas crecientes.

 Vulnerabilidad desde la Filosofía: La vulnerabilidad es una de las justificaciones del hecho mismo de la moralidad. Cabe recordar que hay otros aspectos de la vulnerabilidad que son positivos, a saber: el cariño, la intimidad, la protección y cuidado. De aquí que vulnerabilidad se relacione con cooperación social fundamentada en las virtudes personales.

Elaboración de una Ética del cuidado y la solidaridad: La vulnerabilidad puede sacar lo mejor del ser humano, activar los valores más sólidos, construir redes de solidaridad en “relación” y no en “dependencia”. Las catástrofes naturales ponen en evidencia la gran capacidad humana de ser solidarios con los más vulnerados. Bioética y desarrollo solidarios convergen en una gran Ética Global.

Desde Latinoamérica: propuesta desde la ética del discurso sobre la pobreza y el desarrollo económico social: Para hablar de desarrollo, es necesario tener en cuenta la integralidad de un proceso que incluye lo económico, lo ecológico y lo cultural, así como la dimensión ético-política.

Los pobres en la sociedad del conocimiento: Los pobres son los eternos marginados en los avances científicos y tecnológicos de la actualidad. La solidaridad con los más desfavorecidos debe ser parte integral de una nueva bioética que respete la integridad y dignidad de todos.

Efectiva aplicación de los derechos humanos: La época actual presenta graves retrasos, sobre todo en la cuestión de los Derechos Humanos, particularmente el derecho a la vida y el derecho a la asistencia justa en salud. Estamos, además, en una región muy vulnerable, donde los índices de pobreza y marginación son escalofriantes. Trabajar contra la pobreza será el primer paso, y quizá el más importante en el ramo de la bioética en América Latina.

Una bioética de liberación e intervención: Es importante que el discurso bioético encuentre su concreción práctica en políticas de liberación. Las áreas primordiales de esta ético-política son la salud y políticas públicas.

Bioética de protección de los vulnerables: esta bioética quiere normativizar las prácticas humanas, donde se prescriban los actos correctos y se proscriban los incorrectos. Es una ética de la protección y de la prevención, aunque suene a utopía.

CONCLUSIÓN:

La cuestión de la calidad de vida debe superar la reducción de la bioética al uso o no de un tratamiento médico y enfocarse en la situación de vida que deben tener (todos) los seres humanos. Importan tanto la ética personal como la ética social. Se debe superar el individualismo liberal y sentar las bases para una redistribución equitativa de los bienes sociales.

La calidad de vida es parte de la dignidad de la persona, en ella se fundamenta el deber ético de ayudar a los demás.

El documento propone un orden de prioridad en lo referente a los Principios de Bioética, siendo el más importante el respeto de la AUTONOMÍA de las personas. Seguido de la solidaridad y la BENEFICENCIA, no paternalista. Posteriormente, y no menos relevantes son los de NO MALEFICENCIA y el de JUSTICIA.

El gran problema con el que nos quedamos es el de la indigencia. Es una responsabilidad moral de todos que cada ser humano pueda ser responsable de su propia realización personal.

[i] León Correa, Francisco Javier. Pobreza, vulnerabilidad y calidad de vida en América Latina. Retos para la bioética. En Temas de Bioética Social. Santiago de Chile, 2011. pp. 31-54.

Ver también: Importancia de la bioética en el mundo actual (I parte) Pensamientos incipientes 2011

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3 respuestas a Importancia de la bioética en el mundo actual (II parte)

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