Después del fin del mundo y los retos de una nueva humanidad

Iniciamos un nuevo año. Los retos y propósitos tienden a aumentar en esta época y lo único que nos trae son un aumento en nuestra lista de fracasos, o mejor dicho, en cosas no realizadas.

Por qué no intentar algo distinto, ya dicen por ahí que “las calles del infierno están empedradas de buenas intenciones”. Creo que lo mejor será buscar esos pequeños impulsos del Espíritu, y donde veamos que hay algo bueno por hacer, sencillamente, hagámoslo.

Cuántas veces hemos dejado para el próximo año tantas cosas buenas que nunca hicimos: estudiar más, bajar de peso, trabajar, conseguir novia o novio, casarnos… ser mejor… pero todo va quedando en nada. Si eso no ha funcionado es tiempo cambiar el disco, darle vuelta al cassette. Tenemos muchos enemigos silenciosos que nos están atacando día y noche y no nos damos cuenta. Poco a poco perdemos la batalla frente a las pantallas multicolor en HD y demás, frente al televisor o frente a una computadora. Nuestros glúteos van perdiendo la forma aerodinámica y sexy para covertirse en una tabla con una línea celulítica por enmedio, somos más sedentarios que las rocas. Compartimos más y estamos más conectados pero estamos fallando en la profundidad de nuestras conversaciones, tenemos más seguidores y “like” que amigos de verdad y hombros dispuestos a soportar el llanto de nuestros ojos. La soledad y el vacío están por doquier. El conformismo y la indiferencia son el nuevo SIDA de la civilización postmoderna y contemporánea. Miramos afuera y ante tanto sol, preferimos volver al sillón y seguir engordado comiendo, frituras y tomando gaseosas, hasta que el Colesterol lo permita. Cuando falla la energía eléctrica es casi la primera trompeta del apocalipsis… sentimos desfallecer y somos como muertos vivientes.

Qué ha pasado con salir a caminar por los campos y praderas, los tiempos de ir a parquear (estar en el parque con los amigos) o dirfrutar de juegos de campo o por lo menos los juegos de mesa cuando salir no se puede. Que hay de las tardes en familia sentados en el porche o acera de la casa, el platicar con los vecinos y amigos como cuando todo era más sano.

¡Que viene el fin del mundo! Ah, sí… para lo que nos gusta vivir…

Parece que en los inicios de la segunda década del tercer milenio nos vamos moviendo de extremo a extremo. Unos viviendo y arriesgando la vida como si se fuera a terminar mañana y otros muriendo y desperdiciando su vida como si no les importara. ¿Cuál será la justa media para saber vivir? ¿Cómo quieres ser recordado cuando te llegue el “tu fin en este mundo”?

Ciertamente hay muchos modos o maneras de vivir. Pero la vida es solo una. Cómo aprovechar ese don que hemos recibido y disfrutarlo y compartirlo y darlo y concervarlo. La vida es corta, si a tiempo nos referimos, tiempo que no sabemos cuánto es para cada uno, pero parece que no nos importa.

Este nuevo año tiene muchos retos, no me refiero a los Retos del Milenio, sino Retos para la Nueva Humanidad. Todo el género humano, todos tenemos trabajo que hacer. Las estructuras se han enmohesido, los sistemas políticos han colapsado, las estructuras macroeconómicas se han corrompido… parece que el proceso de evolución defendido desde hace 200 años se ha estancado, es más, parece que vamos involucionando. Es triste que en este milenio todavía escuchemos de guerras, racismo, hambre, analfabetismo, abortos, epidemias, indiferencia, desamor…

¿Quién apuesta por hombres y mujeres nuevas para una nueva humanidad?

Será necesario una metanoia, un cambio de mentalidad, una conversión mental, interna, espiritual. Que nos haga capaces de ser más. Por tanto hacer o por no hacer nada, nos hemos olvidado de ser. Y más que del Ser, nos olvidamos del Sentido del Ser (Heidegger). Ya no sabemos ni queremos saber para que estamos aquí. Pero confío en que por ahí, hay muchos que al igual que yo, se preocupan por el sentido de la vida, sea personal o colectivamente.

Hoy, cada día, cuando sientas el impulso de hacer algo bueno, hazlo.
Mañana puede ser tarde.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s