De dictados y dictaduras: dictadores.

Es triste la historia que se veía venir. Pasó lo que imaginaba, Gadaffi no iba a salir de Libia vivo. Alegría para unos, vergüenza para otros. Nunca he creído que los dictadores sean gente de fiar, sé que no son moneditas de oro para caer bien a todos, pero, las inquietudes que tenía hace algunos meses respecto a la guerra en Libia, ahora que “termina”, no se me quitan.

Llegó la OTAN a defender a civiles, a los que armó (evidentemente), atacó a un país y destruyó casi el 80% de su armamento, también para proteger a los civiles que están armados… y todo el mundo grita: Fuera el dictador, fuera! En menos de una semana después de la “masacre” de civiles se sienten los primeros bombazos sobre puntos estratégicos de “los militares leales al dictador”… bombas y más bombas, y otras bombas (para que no haga falta), y el mundo grita: Fuera dictador, fuera! Después de un par de meses comiensan la intrigas: ¿hasta cuando durará la guerra? ¿qué era lo que venimos ha hacer, salvar al pueblo o matar al dictador? Mientras encontraban las respuestas más bombas y misiles y bombas y más misiles… Es duro ese hueso, hay que mandar a los mejores perros… (claro, con bombas…) Y el pueblo dice: resistencia, fuera dictador, fuera!

Es interesante resumir los 42 años de dictadura de Muamar el Gadaffi o el Kadafi o como sea… (un noticiero lo presentó así): Joven de 40 años (más o menos)  llega al poder por medio de una revolución, apoyada por el pueblo. Es acusado de ataques terroristas a finales de los 80’s, en las dos últimas décadas es aliado de algunos países europeos con los cuales tiene intercambio comercial, particularmente con petróleo. En 2011 mata a un buen número de manifestantes y comienza la guerra… fin de la historia.

Pero hay un pequeñísimo detalle que no se comenta mucho… se habla de 42 años de opresión en el país que tenía el mejor Índice de Desarrollo Humano en África, una Esperanza de vida bastante alta (altísima en relación a nuestros países),  con un PIB por encima del promedio en África… la pregunta es: ¿qué es lo que en verdad reclamaban los “rebeldes”  libios antes de la matanza? ¿qué es lo que llegó a hacer la OTAN en este país? ¿qué es lo que harán ahora cuando todo parece indicar que la guerra llega a su fin? ¿se cumplieron los objetivos de las protestas y de la “misión humanitaria” de la ONU y de la OTAN? ¿Se salvaron aquellos civiles por los cuales Sarkosy mandó a probar si servían sus misiles?

Un minuto de silencio por todos los muertos, sea del bando que sean…

Creo que nadie debe morir en ese tipo de condiciones. NO A LA GUERRA. Espero equivocarme, y que la OTAN, no haya sacado al dictador (o asesinarlo, es más preciso), para beneficiar intereses mesquinos de unos cuantos países ricos, o en favor de una minoría opositora en Libia.

La guerra nunca fue el camino. Nunca hubo diálogo, ni sanciones, ni llamadas de atención como las han tenido otros países como Siria. Si Gadaffi hubiese sido aliado de los “gringos” todavía estaría esperando tomarse un cafecito mientras ve CNN…

La última palabra no ha sido dicha. Los poderosos tienen la palabra y no han terminado de hablar. Ellos los ponen y ellos los quitan. El problema es que los que siempre pierden son los pobres, el pueblo, que una y otra vez es manipulado para alcanzar los objetivos de unos cuantos… El que tenga oídos para oír que oiga.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Noticias y política y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s