¿Quién es el Otro?

Quién más, sino otro yo. Otro porque lo distingo de mí y e las cosas. No es una cosa, es una persona. No es una persona cualquiera como si no importara, es una que es especial y particular, y así todas son especiales.

Si son todas las personas especiales se pierde lo “especial” mas no lo particular. El otro es un Yo… particular… y por tanto, entre tantos yoes particulares se encuentra la naturaleza del Tú, o sea, el otro es primero y antes que el YO. Porque es en esa relación con el Otro que aprendo a ser yo-mismo. Es el Otro el que me permite ser. Es antes que yo porque antes de yo-ser, están mis padres que son Otros-yo.

El Otro es otro Yo. Pero yo no soy otro, sino el mismo en relación con los demás.

Más que hablar de yo o de tú, deberíamos de hablar de la relación YO-TÚ o del YO-OTRO-YO. Somos seres en relación y es en relación que Yo descubro quién soy Yo y Tú descubres quién eres Tú. Mejor dicho, relacionándonos sabremos quien es el YO-TÚ,  o este YO-OTRO-YO.

El Otro me revela quién soy yo. Y Yo revelo al Otro quién es Él. Pero no al modo Sujeto-conoce-objeto, sino en una relación de doble implicación. Del Yo al Tú y del Tú al Yo. Como los polos de la tierra.

En la esencia del YO-OTRO-YO se encuentran los elementos comunes al Yo y al Tú.

El Yo en sí mismo y aislado es vacío. Necesitado de encontrar su propio fundamento y orientación se va apropiando de todo lo externo. Empieza por ser un yo-posesivo. Mi, mi, mi… mi mamá, mi papá, mi pacha, mi juguete, mi casa, mi vestido… En este momento estaría en un Yo fundamentado en lo que poseo. Yo-que-posee.

La etapa escolar, y en principio, en el ser social, aprendemos a prestar “mis cosas”. Sin perder de vista el sentido posesivo del Yo, pasamos a compartir lo que al fin y al cabo es mío. Aprendemos que tener o no tiene sus ventajas o desventajas, según sea el caso. Tener me permite compartir, y esto me traerá prestigio y tener a otros-yo sometidos por su necesidad de lo que mi Yo-posee.

Si mi Yo no posee no someto a nadie y probablemente YO estoy sometido a Otro-que-posee. Si todos los YO-OTROS-YO poseen casa uno igual cantidad y calidad de cosas entraríamos en algún tipo de competitividad. Pero si los YO-OTROS-YO poseen todo en común podríamos compartir lo mío-tuyo con todos los YO-OTROS-YO.

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